lunes, 4 de abril de 2016

Los Abuelos como Maestros

Cuando pensamos en abuelos y nietos varias preguntas se nos vienen a la mente: ¿qué significa ser abuelo?, ¿cómo asumen los abuelos este nuevo papel en la vida?, ¿qué expectativas tienen sus propios hijos hacia ellos como abuelos?, ¿qué significa para los nietos tener abuelos? Y como éstas muchas preguntas más.
Entramos en un mundo realmente interesante y muy rico porque se juegan muchos afectos, ilusiones, responsabilidades, que se van tejiendo día a día en la relación entre abuelos y nietos.
En esta línea pensar en los Abuelos como Maestros, podemos decir que sí es una función del ser abuelos, porque éstos llegan a ser unos verdaderos Maestros de la Vida, son ellos quienes enseñarán a sus nietos la continuidad de la existencia, les transmitirán los valores familiares, las costumbres propias, así como también les presentarán la época en la que ellos fueron niños, jóvenes, adultos y tuvieron sus propios hijos.
El ser abuelos les brinda a las personas un nuevo motivo para su existencia y cuando pensaban que ya habían terminado todas sus funciones, les llega de pronto otra, que los llenará de ilusiones y sentirán lo importante que son tanto para sus hijos, pues siguen siendo padres, como para sus nietos, que ven en ellos a unas personas que los aman incondicionalmente, que disfrutan de su compañía, que tienen tiempo y disposición para pasarse largas horas, ya sea contando un cuento, inventando historias y juegos, preparando galletitas, construyendo juguetes que no funcionan con pilas, pero que les permitirá tener una relación cara a cara con el abuelo o abuela y gozarán el momento de la preparación, ya sea del postre, o del nuevo juguete, como una cometa por ejemplo y celebrarán juntos el resultado final de su tarea.
Es una etapa hermosa de la vida, en la que los nietos disfrutarán y se enriquecerán con la compañía de sus abuelos.

Carmen Fernández Gonzales
Psicóloga-Psicoterapeuta

Miembro del Equipo Directivo  

domingo, 20 de marzo de 2016

Talleres de Habilidades Socioemocionales!!!


Los Talleres de Habilidades Socioemocionales para  niños  busca fortalecer la seguridad en sí mismo, reconocer sus emociones, regular sus impulsos y establecer lazos de amistad, en base al trabajo en equipo.

Metodología:


*Grupos pequeños 
*Dinámicas
*Juegos grupales




*Trabajos individuales y grupales
*Elaboración de cuentos y expresión artística (teatro, danza, música y artes plásticas)






*Sesión individual con los padres a finalizar el taller
                    
                                                          

     Duración: 10 Sesiones

                                       Horario de los Sábados
       
    Primer Grupo

    3 a 5 años
    9:45 am a 11:15 am

    Segundo Grupo

    6 a 9 años

    11:15 am a 12:45 pm

    Dirigido por: Psicólogas con amplia experiencia en el área educacional - clínica  y para el grupo de los más pequeños contamos también con especialista en educación inicial.
    INICIO: 16 de Abril

                                          Informes e Inscripciones: centrotikay@gmail.com
                                           Teléfonos: 999359241 - 993470716 - 9993557197
                                              
                                               www.centrodeasesoriapsicologicatikay.com

    miércoles, 2 de marzo de 2016

    “La adaptación en los niños”


    El ingresar al nido, supone un cambio importante en la vida del niño, pasa de un ambiente familiar, conocido, con rutinas establecidas que le proporcionan seguridad y protección, a un ambiente desconocido, con otros niños y adultos, y con nuevas rutinas a las que se tiene que acomodar.
    Durante este periodo,  es importante que exista un soporte emocional, de los padres y el nido. Una adecuada intervención y acompañamiento con afecto, paciencia, transmitirá en el niño seguridad, confianza y tranquilidad, haciendo que este proceso de adaptación sea más llevadero y en un menor tiempo.
    Cada niño es diferente, cada uno tiene un ritmo distinto y un proceso individual de adaptación. Durante este periodo los niños pueden pasar por   variadas manifestaciones, llantos, pataletas, dejar de comer, pegar, no querer ir a dormir, incluso pesadillas, otros se retraen, se muestran callados, se aferran a la mamá o algún objeto traído de casa, por el contrario otros pueden adaptarse de forma rápida y contentos, pero es importante la observación en cada uno de ellos, apoyándolos en su proceso,  mostrándoles confianza, seguridad y sobre todo respetando su proceso.
    De igual manera, los padres también pasan por un periodo de adaptación a esta situación, algunos tienen  angustia, temores y comienzan las dudas, ya se acerca de la profesora, la metodología, el nido.
    Lo primero para todas estas manifestaciones es importante que exista una comunicación constante entre el nido y los padres, para calmar estos  sentimientos de inseguridad, los que son transmitidos después al niño.
    El rol de la educadora es muy importante, ella debe ser muy empática con los padres, contenerlos, así  como crear un vínculo estrecho con el niño, ir conociendo poco a poco sus gustos, intereses, lo que le agrada o le desagrada, creando así un clima afectivo, adecuado y amable para el niño.

    Algunas recomendaciones para que este proceso sea de una forma adecuada para todos:
    • Puedes ir con tu pequeño a visitar el nido con anticipación, conocer a la profesora e incluso jugar con él ahí por un momento.
    • Ideal si puede tener un tiempo de juego con la profesora, creando un vínculo, en un ambiente cálido y acogedor.  
    • Es importante conversar con la profesora sobre la estrategia más adecuada para lograr la adaptación del niño, ya que no todos los niños requieren el mismo proceso. Algunos niños se quedan solos desde el primer día, otros buscan el apoyo o la presencia de mamá, papá o su nana los primeros días.
    • Si el niño requiere que una persona de su entorno este dentro del salón, dejar que esta persona pueda estar durante los primeros días y poco a poco, según observe la profesora, esperar afuera del aula, hasta que su presencia ya no sea necesaria.
    • En un inicio, dejar que vaya al nido por tiempos más cortos, así se podrá ir feliz a casa y es bastante probable que quiera regresar al día siguiente.
    • Es muy importante la puntualidad, sobre todo a la hora de la salida, que no sea de los últimos porque empieza a sentir mucha angustia pensando que sus papás no regresen.
    • Si el niño necesita llevar un objeto de casa, al salón, como  su trapito, babita o un muñeco favorito, deje que lo haga.  De esta forma se lleva un poco de casa al nido y esto le da mucha seguridad.
    • Si los padres están muy inseguros con el proceso de adaptación, es importante que busquen conversar con la profesora sobre sus inquietudes.
    Verónica de la Peña F.
    Terapeuta de Lenguaje y Aprendizaje
    Miembro del Equipo de Colaboradores

    lunes, 29 de febrero de 2016

    Tejiendo redes para sostener a los niños

    Es muy frecuente observar y escuchar a padres sobre lo que le cuesta a un niño desprenderse de ellos para entrar al colegio o nido.

    Cuando va un niño a clase por primera vez o después de un largo periodo de vacaciones: ¿Nos hemos puesto a pensar cómo sienten estos  niños?
    ¿Tenemos ideas claras de cuánto tiempo puede requerir un niño a adaptarse a dicha situación que supone: nuevos compañeros, nuevos profesores, nueva estructura sea del colegio o salón de clase; variaciones en las  normas, cambio de asignaturas, de exigencias?.

    Sabemos que los cambios desestabilizan a los niños y por tanto no podemos esperar, como sucede aún en algunos Nidos, que en una semana ese niño deje de llorar y entre tranquilo cuando lo dejan en la mañana, más aún cuando se trata de los  más pequeñitos y que ingresan por primera vez.

    Los padres tampoco pueden desconocer esos sentimientos, temores, curiosidad de sus hijos en esta etapa, sus niños necesitarán mucho apoyo y un animarlos permanentemente.

    Tanto  profesores como padres deben caminar juntos apoyando a los niños, para que se sientan cuidados,  protegidos.

    Flexibilizar las normas  para respetar el ritmo de cada niño en este proceso de adaptación es algo que se recomienda.

    Margarita Arboleda Boza
    Psicóloga - Psicoterapeuta
                                                www.centrodeasesoriapsicologicatikay.com

    sábado, 27 de febrero de 2016

    Los primeros fracasos

    ¿Podemos hablar acaso de fracaso  cuando un niño no se lleva bien con los amigos?, ¿cuando le cuesta adaptarse a situaciones nuevas? , ¿cuando  se muestra  muy pasivo o  agresivo?,¿ o  si es distraído o presenta  problemas en la lectura, escritura o alguna materia escolar?
    En un niño que está en proceso de desarrollo  hablar de fracaso es muy tajante pero sí podemos referirnos a tropiezos  que normalmente enfrenta el niño  día a día mientras va desarrollando  las destrezas cognitivas, emocionales, sociales, corporales, esperadas para cada etapa de su desarrollo.
    Etiquetar a una persona es riesgoso y más aún si se trata de un niño. ¡cuántas veces he visto en el colegio niños de primaria con grandes dificultades  y  que luego con el apoyo de los padres, maestra, la psicóloga salen adelante y son chicos que despuntan,   a veces mucho más que otros niños.
    EN EL CRECIMIENTO NORMAL DE UN NIÑO SE AVANZA VARIOS PASOS PARA ADELANTE Y ALGUNOS PARA ATRÁS Y ASÍ SUCESIVAMENTE, LOS  RETROCESO SON PARTE DE LA VIDA DE UN NIÑO.

      Margarita Arboleda B.
    Psicóloga-Psicoterapeuta
    Miembro del Equipo Directivo     
                                     www.centrodeasesoriapsicologicatikay.com

    lunes, 28 de diciembre de 2015

    ¿Por qué es bueno que los niños participen en talleres de Habilidades Socioemocionales?

    Entre las muchas propuestas que se ofrecen en las vacaciones de verano  para nuestros niños, encontramos una muy singular, porque no desarrolla de manera directa una habilidad artística o deportiva, sino que se dirige a fortalecer  la seguridad personal y favorecer  las relaciones interpersonales, mediante formas de relación entre pares basadas en el respeto, solidaridad, colaboración, trabajo en equipo.
    Este tipo de espacio favorece a todo tipo de niño, sobre todo en esta época en que la mayoría prefiere los juegos tecnológicos, a través de los cuales sólo se conectan consigo  mismos o establecen relaciones en línea, pero no tienen el contacto cara a cara. Hay que tener en cuenta, que en la actualidad la vida de barrio es escasa y los niños pasan muchas horas dentro de sus departamentos, sin vincularse con compañeros.
    El ser humano es un ser social y necesita de la relación con los  demás para crecer y desarrollarse como una persona capaz de encontrar en sí misma fuentes de energía y realización y de vivir en comunidad, cultivando valores básicos para una buena convivencia.
    En estos Talleres de Habilidades Socioemocionales, cada niño tiene la oportunidad de ser él mismo, mediante el despliegue de sus capacidades, talentos, el descubrimiento de sus limitaciones y de la manera de superarlas. El trabajo en grupo le permitirá saber que todos somos diferentes, que tenemos diversas características y que mediante las tareas en equipo las personas nos complementamos y potenciamos los talentos.

    Si bien pensamos que para un niño tímido, o al que  le es difícil tener amigos por su impulsividad, este tipo de talleres  los beneficia mucho y en realidad como hemos visto, también  es el espacio ideal para todo  niño.
    La metodología que se usa es bastante lúdica, que promueve la expresión artística y creatividad en general. Es un trabajo semi-dirigido, que  si bien tiene objetivos para cada sesión, está abierta a propuestas de los niños.

    Al finalizar el taller sus participantes contarán con mayores herramientas para expresarse y establecer lazos de amistad.

    Para mayor información de los Talleres de Habilidades Socioemocionales para niños de 3 a 11 años pueden comunicarse al correo: centrotikay@gmail.com 

    domingo, 20 de diciembre de 2015

    La carga afectiva de la navidad en los niños.

    Si normalmente los niños están con muchos estímulos en la sociedad del siglo XXI, ¿nos podemos imaginar cómo es en época de navidad?  Los encontramos  bombardeados por todos los medios de comunicación y esto los torna más excitables, tensos, ansiosos, exigiendo o presionando a sus padres y todo debido a  los regalos que supuestamente van a recibir.

    En unos pocos sucede así y en muchos  otros esto se ahonda más, pues además del laberinto de mirar todos los juegos y juguetes que se publicitan, cuando los padres no pueden dar estos gustos los niños experimentan decepción, una gran frustración y cólera, además de resentimiento.

    No quiere decir que tengamos que darles todo lo que piden, al contrario, creo que está en la creatividad de cada familia ir viendo cómo se festeja esta fiesta para que todos puedan sentirse felices, compartiendo, ayudando y más unidos. Ejemplo de esto está en niños que comparten su alcancía comprando juguetes para los que no tienen, otras familias van y alegran a los  que están enfermos o que no tienen padres.

    Hoy en día es un verdadero reto   para las familias encontrar la manera cómo no quedar atrapadas en lo comercial, en cosas secundarias y darle  un sentido más profundo a esta fiesta.

      Escrito por Margarita Arboleda B. (Psicóloga-Psicoterapeuta) para el portal de la Revista Padres de Hoy