miércoles, 18 de febrero de 2015

LOS PRIMEROS FRACASOS


¿Podemos hablar acaso de fracaso cuando un niño no se lleva bien con los amigos?, ¿cuando le cuesta adaptarse a situaciones nuevas?, ¿cuando  se muestra  muy pasivo o agresivo?, ¿o si es distraído o presenta problemas en la lectura, escritura o alguna materia escolar? 

En un niño que está en proceso de desarrollo  hablar de fracaso es muy tajante pero sí podemos referirnos a tropiezos  que normalmente enfrenta el niño día a día mientras va desarrollando las destrezas cognitivas, emocionales, sociales, corporales, esperadas para cada etapa de su desarrollo.
Etiquetar a una persona es riesgoso y más aún si se trata de un niño. ¡Cuántas veces he visto en el colegio niños de primaria con grandes dificultades  y  que luego con el apoyo de los padres, maestra, la psicóloga salen adelante y son chicos que despuntan, a veces mucho más que otros niños!.

EN EL CRECIMIENTO NORMAL DE UN NIÑO SE AVANZA VARIOS PASOS PARA ADELANTE Y ALGUNOS PARA ATRÁS Y ASÍ SUCESIVAMENTE, LOS  RETROCESOS SON PARTE DE LA VIDA DE UN NIÑO.

Escrito por Margarita Arboleda Boza (Psicóloga-Psicoterapeuta) para el portal de Padres de Hoy 
                                  www.centrodeasesoriapsicologicatikay.com

viernes, 23 de enero de 2015

“Nuestro pequeño no tolera la frustración”

Cada vez con más frecuencia escuchamos este comentario, y aunque no crean, están hablando de niños de apenas 2 años de edad. ¿Si a esa edad no es lícito ser intolerante a la frustración?, ¿entonces cuándo lo va a ser? Lo que sucede es que un niño de 2 años está en la edad de afirmarse, de probar qué cosas puede hacer. Por eso lo vemos caminando, buscando qué descubre e intenta realizar por sí solo una serie de cosas, como armar torres, que con alguna frecuencia se le caen; comer solo, y muchas veces voltea la cuchara y la comida se cae; quitarse la chompa, pero se enreda; subir escaleras sin que nadie lo acompañe o ayude y muchas cosas más. 

Cuando las cosas no le resultan bien, rompe en llanto, no se consuela y no permite que lo ayuden. Entonces los mayores opinan que no tolera la menor frustración.  Sucede que a esa edad el niño debe probar sus nuevas habilidades y por ello se embarca en nuevas aventuras, pero al no tener éxito siempre en sus intentos, llora, porque ese el lenguaje que tiene para expresar su desconcierto y pesar, todavía no lo puede hacer verbalmente.

A esa edad debemos propiciar que
  • Empiece a comer solo
  • Que trate de ponerse o quitarse una prenda de vestir.
  • Que manipule objetos, como bloques de madera, y arme sus construcciones.
La frustración en dosis aceptable, es parte del desarrollo.
¡POR FAVOR NO HAGAN LAS COSAS POR ÉL!

   Carmen Fernández G.
Psicóloga-Psicoterapeuta 
                                                 www.centrodeasesoriapsicologicatikay.com

miércoles, 7 de enero de 2015

martes, 30 de diciembre de 2014

¿Por qué es bueno que los niños participen en talleres de Habilidades Socioemocionales?

Entre las muchas propuestas que se ofrecen en las vacaciones de verano  para nuestros niños, encontramos una muy singular, porque no desarrolla de manera directa una habilidad artística o deportiva, sino que se dirige a fortalecer  la seguridad personal y favorecer  las relaciones interpersonales, mediante formas de relación entre pares basadas en el respeto, solidaridad, colaboración, trabajo en equipo.
Este tipo de espacio favorece a todo tipo de niño, sobre todo en esta época en que la mayoría prefiere los juegos tecnológicos, a través de los cuales sólo se conectan consigo  mismos o establecen relaciones en línea, pero no tienen el contacto cara a cara. Hay que tener en cuenta, que en la actualidad la vida de barrio es escasa y los niños pasan muchas horas dentro de sus departamentos, sin vincularse con compañeros.
El ser humano es un ser social y necesita de la relación con los  demás para crecer y desarrollarse como una persona capaz de encontrar en sí misma fuentes de energía y realización y de vivir en comunidad, cultivando valores básicos para una buena convivencia.

En estos Talleres de Habilidades Socioemocionales, cada niño tiene la oportunidad de ser él mismo, mediante el despliegue de sus capacidades, talentos, el descubrimiento de sus limitaciones y de la manera de superarlas. El trabajo en grupo le permitirá saber que todos somos diferentes, que tenemos diversas características y que mediante las tareas en equipo las personas nos complementamos y potenciamos los talentos.
Si bien pensamos que para un niño tímido, o al que  le es difícil tener amigos por su impulsividad, este tipo de talleres  los beneficia mucho y en realidad como hemos visto, también  es el espacio ideal para todo  niño.
La metodología que se usa es bastante lúdica, que promueve la expresión artística y creatividad en general. Es un trabajo semi-dirigido, que  si bien tiene objetivos para cada sesión, está abierta a propuestas de los niños.

Al finalizar el taller sus participantes contarán con mayores herramientas para expresarse y establecer lazos de amistad.

Para mayor información de los Talleres de Habilidades Socioemocionales para niños de 3 a 9 años pueden comunicarse al correo: centrotikay@gmail.com 

lunes, 1 de diciembre de 2014

TALLERES DE HABILIDADES SOCIOEMOCIONALES


Brindamos: 
Un espacio para que los  niños en grupos pequeños participen de actividades lúdicas y expresiones artísticas. 
Con el objetivo de fortalecer su seguridad en sí mismo, reconocer sus emociones, regular sus impulsos y establecer lazos de amistad, en base a un trabajo en equipo.

Duración: 10 sesiones
Frecuencia: Dos veces por semana


Lunes y Miércoles
Inicio 12 de Enero - Finaliza 11 de Febrero
Primer Grupo:
De 4 años 7 meses a 
      6 años
9:00am a 10:30am
Segundo Grupo:
De 7 años a 9 años
11am a 12:30pm
Martes y Jueves
Inicio 13 de Enero – Finaliza 12 de Febrero
De 3 años a 
4 años 6 meses
2:30pm a 4:00pm

Lugar del Taller: Av. La Paz 1565 Miraflores (Instalaciones del Nido Little Me)

Informes e Inscripciones: centrotikay@gmail.com
Teléfonos: 999359241 - 993470716 - 9993557197

martes, 25 de noviembre de 2014

¿Cómo lograr que el niño duerma en su cama?

Un tema polémico de los padres es saber ¿cómo lograr que su niño duerma en su propio espacio privado e íntimo de su cama y no se tenga que pasar a la de ellos?, quizás los comentarios son diversos y pueden ser incluso contradictorios.

Debemos partir de la premisa que es un proceso gradual lograr que el niño aprenda a querer su habitación y cama, en el caso de que los niños han permanecido en el cuatro de sus progenitores, puede iniciarse con una explicación previa de los cambios que se van a ir dando, como el salir de la habitación de los padres y que ellos van a estar muy cerca a él. Además resaltar  las ventajas que tiene contar con su propio espacio para descansar durante las noches. 
 
Muchos estudiosos al respecto nos manifiestan que las dificultades del niño nace de la propia angustia de los padres en generar la separación de su hijo, por ello es importante convencerse de que compartir el lecho de los padres no beneficia ni a chicos ni a los adultos.

Es importante que los progenitores transmitan tranquilidad, seguridad y tolerancia, porque es posible que el niño se aparezca cada noche pidiendo dormir con mamá o papá, entre llantos y pataletas. Es entonces necesario hacerlo volver a su cama, cuántas veces sea, calmándolo con cariño y siendo constante. 

Es bueno que el niño tenga una rutina diaria para la hora de dormir y que sea consistente, es decir establecer un horario más o menos fijo para que se logre un hábito, buscando las condiciones básicas de controlar estímulos externos que puedan perturbar el sueno, como la televisión.

Es muy común que el niño tenga algún ritual para irse a dormir, eso le puede permitir relajarse para conciliar el sueño, como por ejemplo, el despedirse de sus muñecos favoritos, o tener cerca un osito o almohada en particular. Esto es una manera de manejar su ansiedad para esta etapa de su vida.

Es necesario que mamá o papá pueda acompañarlo un poco, contándole cuentos, cantándole una canción, dándole un beso y diciéndole de manera tierna: “duerme tranquilo porque mamá y papá están cerca cuidándote”.
En aquellos casos en que el pequeño no concilia el sueño porque tiene miedo, sea a la oscuridad o a estar solo, es importante permanecer al lado hasta que se duerma, dándole tranquilidad, ya que si lo dejamos, sus temores aumentarán.

Ivonne Santiváñez Pineda
Psicóloga-Psicoterapeuta
Miembro del Equipo Directivo  
                                                 www.centrodeasesoriapsicologicatikay.com