martes, 28 de marzo de 2017

¿Realmente no hay tiempo?

Cada vez escuchamos las expresiones “¡No me alcanza el tiempo para todo lo que tengo que hacer con mis hijos….!”, no tengo tiempo para apoyarlo en sus tareas… ”no hay un momento para estar relajados, para jugar…”, “todo el tiempo tengo que supervisar las actividades programadas (horarios de escuela, talleres a los que asisten los niños en las tardes, etc.).
Nos preguntamos cómo era la vida hace algunas décadas. Si pensamos en  hace cuarenta años, pocas mamás trabajaban y estaban en sus casas atendiendo a los hijos. Hace veinte años el asunto empezó a cambiar: la mayoría de las mamás ya salían a trabajar fuera de casa y los psicólogos que nos dedicábamos a los niños nos hacíamos preguntas como  ¿qué pasaría con los niños dentro de la nueva estructura familiar".

Actualmente no sólo por el trabajo, sino por las múltiples ocupaciones que las personas hemos venido asumiendo, el tiempo no nos alcanza.
Pensando en ello vemos, que hay mayor exigencia y demanda en el campo laboral, continuamente los padres deben estar perfeccionándose y para hacerlo sacrifican el tiempo en familia.
Imagen relacionadaPor otro lado muchas veces no sabemos priorizar y no decimos NO puedo ante una demanda, sentimos que todo lo podemos hacer, pero eso tiene un costo.
Hoy en día los niños asisten, en su mayoría, a talleres extracurriculares (deporte, música, danza, artes marciales, dibujo, pintura etc.), que pueden ser en el mismo colegio o en lugares especializados. Si bien es bueno ofrecerle al niño diversas oportunidades de expresión, también en muchos casos resulta siendo una sobre exigencia, pues no se le deja tiempo libre para descansar, elegir qué hacer, compartir con la familia.
Efectivamente debe haber un cambio, pues los niños necesitan de sus padres, no es cierto que sólo necesiten calidad  de tiempo y por eso con unos veinte minutos de buena sintonía con el niño es suficiente, porque están plenamente dedicados a él.
Los niños necesitan también cantidad de tiempo, vale decir presencia de sus papás, sentirlos cerca compartiendo algún juego u otra actividad, así como que cada uno estén  realizando algo propio, pero sabiendo que los papás están ahí para lo que necesitan.
Dejamos a la creatividad de cada familia el encontrar esos espacios de un rico compartir y no  dejarse atrapar  en la carrera en la que estamos inmersos de atender lo urgente, dejando quizás de lado lo que es más importante.
Carmen Fernández G. 
Psicóloga-Psicoterapeuta

martes, 28 de febrero de 2017

“La etapa de adaptación de los niños al nido”

El ingresar al nido, supone un cambio importante en la vida del niño, pasa de un ambiente familiar, conocido, con rutinas establecidas que le proporcionan seguridad y protección, a un ambiente desconocido, con otros niños y adultos, y con nuevas rutinas a las que se tiene que acomodar.
Resultado de imagen para ninos que van al nidoDurante este periodo,  es importante que exista un soporte emocional, de los padres y el nido. Una adecuada intervención y acompañamiento con afecto, paciencia, transmitirá en el niño seguridad, confianza y tranquilidad, haciendo que este proceso de adaptación sea más llevadero y en un menor tiempo.
Cada niño es diferente, cada uno tiene un ritmo distinto y un proceso individual de adaptación. Durante este periodo los niños pueden pasar por variadas manifestaciones, llantos, pataletas, dejar de comer, pegar, no querer ir a dormir, incluso pesadillas, otros se retraen, se muestran callados, se aferran a la mamá o algún objeto traído de casa, por el contrario otros pueden adaptarse de forma rápida y contentos, pero es importante la observación en cada uno de ellos, apoyándolos en su proceso,  mostrándoles confianza, seguridad y sobre todo respetando su proceso.
Resultado de imagen para ninos que van al nidoDe igual manera, los padres también pasan por un periodo de adaptación a esta situación, algunos tienen  angustia, temores y comienzan las dudas, ya se acerca de la profesora, la metodología, el nido.
Lo primero para todas estas manifestaciones es importante que exista una comunicación constante entre el nido y los padres, para calmar estos  sentimientos de inseguridad, los que son transmitidos después al niño.
El rol de la educadora es muy importante, ella debe ser muy empática con los padres, contenerlos, así  como crear un vínculo estrecho con el niño, ir conociendo poco a poco sus gustos, intereses, lo que le agrada o le desagrada, creando así un clima afectivo, adecuado y amable para el niño.

Algunas recomendaciones para que este proceso sea de una forma adecuada para todos:
·  Puedes ir con tu pequeño a visitar el nido con anticipación, conocer a la profesora e incluso jugar con él ahí por un momento.
·    Ideal si puede tener un tiempo de juego con la profesora, creando un vínculo, en un ambiente cálido y acogedor.    
·   Es importante conversar con la profesora sobre la estrategia más adecuada para lograr la adaptación del niño, ya que no todos los niños requieren el mismo proceso. Algunos niños se quedan solos desde el primer día, otros buscan el apoyo o la presencia de mamá, papá o su nana los primeros días.
  •   Si el niño requiere que una persona de su entorno este dentro del salón, dejar que esta persona pueda estar durante los primeros días y poco a poco, según observe la profesora, esperar afuera del aula, hasta que su presencia ya no sea necesaria.
  •    En un inicio, dejar que vaya al nido por tiempos más cortos, así se podrá ir feliz a casa y es bastante probable que quiera regresar al día siguiente.
  •    Es muy importante la puntualidad, sobre todo a la hora de la salida, que no sea de los últimos porque empieza a sentir mucha angustia pensando que sus papás no regresen.
  •      Si el niño necesita llevar un objeto de casa, al salón, como  su trapito, babita o un muñeco favorito, deje que lo haga.  De esta forma se lleva un poco de casa al nido y esto le da mucha seguridad.
  •   Si los padres están muy inseguros con el proceso de adaptación, es importante que busquen conversar con la profesora sobre sus inquietudes.

Verónica de la Peña
Terapeuta de Lenguaje y Aprendizaje
Miembro del Equipo de Colaboradores

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Taller de Habilidades Socioemocionales 2017


El Taller de Habilidades Socioemocionales busca que los niños entren en contacto con sus emociones y sentimientos, validándolos todos , ofreciéndoles caminos para la expresión de los mismos.
A través de dinámicas grupales, expresión artística (dibujo, pintura, plastilina, música), elaboración de cuentos , los niños expresan y aprenden a modular sus emociones e impulsos, refuerzan su autoestima y establecen relaciones amicales con sus pares.
El desarrollo del taller se realizará en diez sesiones y al finalizar el proceso se tendrá una entrevista con los padres para conversar sobre la evolución del niño.

Lunes y Miércoles: Inicio 9 de Enero
Niños 3, 4 y 5 años.
De 4:00 a 5:30pm

Martes y Jueves: Inicio 10 de Enero
Primer Grupo:
Niños de 6,7 y 8 años
De 9:00 a 10:30am

Segundo Grupo:
Niños de 9,10 y 11
De 11:00 a 12:30pm

Costo: 650 soles

Dirección: San Ignacio de Loyola 665 Altura cuadra 12 de Avenida Reducto Miraflores

Tenemos un CONVENIO CON LA MUNICIPALIDAD DE MIRAFLORES de otorgar 20% DE DESCUENTO EN NUESTROS TALLERES PARA EL VECINO PUNTUAL MIRAFLORINO (VPM) con sus obligaciones tributarias.

Inscripciones: centrotikay@gmail.com
Teléfonos: 993470716 - 999359241 - 997011428
                                                        www.centrodeasesoriapsicologicatikay.com

lunes, 26 de diciembre de 2016

Talleres de Habilidades Socioemocionales para niños

Entre las muchas propuestas que se ofrecen en las vacaciones de verano  para nuestros niños, encontramos una muy singular, porque no desarrolla de manera directa una habilidad artística o deportiva, sino que se dirige a fortalecer  la seguridad personal y favorecer  las relaciones interpersonales, mediante formas de relación entre pares basadas en el respeto, solidaridad, colaboración, trabajo en equipo.
Este tipo de espacio favorece a todo tipo de niño, sobre todo en esta época en que la mayoría prefiere los juegos tecnológicos, a través de los cuales sólo se conectan consigo  mismos o establecen relaciones en línea, pero no tienen el contacto cara a cara. Hay que tener en cuenta, que en la actualidad la vida de barrio es escasa y los niños pasan muchas horas dentro de sus departamentos, sin vincularse con compañeros.
El ser humano es un ser social y necesita de la relación con los  demás para crecer y desarrollarse como una persona capaz de encontrar en sí misma fuentes de energía y realización y de vivir en comunidad, cultivando valores básicos para una buena convivencia.
En estos Talleres de Habilidades Socioemocionales, cada niño tiene la oportunidad de ser él mismo, mediante el despliegue de sus capacidades, talentos, el descubrimiento de sus limitaciones y de la manera de superarlas. El trabajo en grupo le permitirá saber que todos somos diferentes, que tenemos diversas características y que mediante las tareas en equipo las personas nos complementamos y potenciamos los talentos.


Si bien pensamos que para un niño tímido, o al que  le es difícil tener amigos por su impulsividad, este tipo de talleres  los beneficia mucho y en realidad como hemos visto, también  es el espacio ideal para todo  niño.
La metodología que se usa es bastante lúdica, que promueve la expresión artística y creatividad en general. Es un trabajo semi-dirigido, que  si bien tiene objetivos para cada sesión, está abierta a propuestas de los niños.

Al finalizar el taller sus participantes contarán con mayores herramientas para expresarse y establecer lazos de amistad.

Para mayor información de los Talleres de Habilidades Socioemocionales para niños de 3 a 11 años pueden comunicarse al correo: centrotikay@gmail.com 

miércoles, 26 de octubre de 2016

Programa: Orientación en crianza


Primer módulo: Tres sesiones
  •  Características y necesidades del niño (Según la edad y Etapa de Desarrollo)
  •  Beneficios del juego en el desarrollo del niño
  •  Disciplina: Firmeza y Ternura
Segundo módulo: Tres sesiones
  • Problemas frecuentes que pueden presentar los niños
  • Situaciones que desestabilizan a los niños
  • Situaciones críticas (Enfermedades, Divorcio, Ausencias)

Tercer módulo: Tres sesiones
  • Favoreciendo la inteligencia emocional y social de los niños
  • El reto de ser padres en los tiempos de hoy
  • Uso de la tecnología: Beneficios y Riesgos


Dirigido a Padres de Familia: 
Dos modalidades: Individual (Pareja de Padres) y en Talleres                                                            

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Acoso entre niños

“Hace unos días escuchaba a una madre preocupada porque su niña de 7 años no quiere ir al colegio y llora continuamente diciendo que en los últimos meses del año pasado, las demás niñas no le dejaron jugar, la insultaron y se burlaron de ella, teme que eso vuelva a suceder”.
Esto nos lleva a preguntarnos ¿se trata de acoso entre niños?, ¿esa actitud está intimidando a la niña? ¿qué está ocurriendo con los niños que agreden?
Quizás podemos señalar que cuando hablamos de acoso entre niños, nos referimos al comportamiento agresivo que recibe un niño por parte de sus compañeros, que suele ser intencional y reiterativo a lo largo del tiempo.  Mediante el cual el pequeño  agresor establece una relación de poder y dominio, busca hostigar, intimidar, dañar, asustar, amenazar, atentando con la estabilidad emocional del otro niño. Pueden ir desde agresiones psicológicas verbales (burlas, insultos, enviando mensajes insultantes por medio del correo) y no verbales (hacer gestos groseros, miradas de desprecio, ignorar, aislar, excluir) hasta agresiones físicas (patadas, peleas, tirones de pelo).
Probablemente el niño agresor tenga dificultad en ponerse en el lugar del otro y viva una relación familiar poco afectiva. Mientras que el niño victima puede tener una baja autoestima, angustia, es más sensible, frágil y no puede reaccionar defendiéndose.
Cómo podemos ayudar los padres?
  • Participar e involucrarse en las actividades de la vida escolar. Tratar de mantener  comunicación con los profesores del colegio.
  • Establecer contacto con los otros padres del grado, conformando una red de comunicación para que se informen lo que sucede con sus niños en el  colegio.
  • Mantener canales de escucha y diálogo que permita al niño la confianza en manifestar situaciones o incidentes que le hagan sentirse incómodo. Ayudarle a expresar sus sentimientos.
  • Entender su malestar, poniéndose en su lugar, comprendiendo lo que está sintiendo.
  • Procurar que el padre  controle sus reacciones, evitando gritar y censurar.
  • Observar la actitud del niño como una manera detectar señales de agresión.
  • Fomentar la autoestima del niño.
Ivonne Santiváñez Pineda

Psicóloga-Psicoterapeuta

lunes, 22 de agosto de 2016

¿Realmente no hay tiempo?

Cada vez escuchamos las expresiones “¡No me alcanza el tiempo para todo lo que tengo que hacer con mis hijos….!”, no tengo tiempo para apoyarlo en sus tareas… ”no hay un momento para estar relajados, para jugar…”, “todo el tiempo tengo que supervisar las actividades programadas (horarios de escuela, talleres a los que asisten los niños en las tardes, etc.).
Nos preguntamos cómo era la vida hace algunas décadas. Si pensamos en  hace cuarenta años, pocas mamás trabajaban y estaban en sus casas atendiendo a los hijos. Hace veinte años el asunto empezó a cambiar: la mayoría de las mamás ya salían a trabajar fuera de casa y los psicólogos que nos dedicábamos a los niños nos hacíamos preguntas como  ¿qué pasaría con los niños dentro de la nueva estructura familiar".

Actualmente no sólo por el trabajo, sino por las múltiples ocupaciones que las personas hemos venido asumiendo, el tiempo no nos alcanza.
Pensando en ello vemos, que hay mayor exigencia y demanda en el campo laboral, continuamente los padres deben estar perfeccionándose y para hacerlo sacrifican el tiempo en familia.
Por otro lado muchas veces no sabemos priorizar y no decimos NO puedo ante una demanda, sentimos que todo lo podemos hacer, pero eso tiene un costo.
Hoy en día los niños asisten, en su mayoría, a talleres extracurriculares (deporte, música, danza, artes marciales, dibujo, pintura etc.), que pueden ser en el mismo colegio o en lugares especializados. Si bien es bueno ofrecerle al niño diversas oportunidades de expresión, también en muchos casos resulta siendo una sobre exigencia, pues no se le deja tiempo libre para descansar, elegir qué hacer, compartir con la familia.
Efectivamente debe haber un cambio, pues los niños necesitan de sus padres, no es cierto que sólo necesiten calidad  de tiempo y por eso con unos veinte minutos de buena sintonía con el niño es suficiente, porque están plenamente dedicados a él.
Los niños necesitan también cantidad de tiempo, vale decir presencia de sus papás, sentirlos cerca compartiendo algún juego u otra actividad, así como que cada uno estén  realizando algo propio, pero sabiendo que los papás están ahí para lo que necesitan.
Dejamos a la creatividad de cada familia el encontrar esos espacios de un rico compartir y no  dejarse atrapar  en la carrera en la que estamos inmersos de atender lo urgente, dejando quizás de lado lo que es más importante.

Carmen Fernández G. 
Psicóloga-Psicoterapeuta